La selección argentina superó a Turquía en la final de la Efes Pilsen World Cup por 93-89 con un Delfino intratable. Y así culminó su preparación de cara al Mundial.
Después del campeonato en Logroño, España, la selección que dirige Sergio Santos Hernández viajó a Turquía para ya emprender la última etapa de la preparación de cara al Mundial que se disputará en ese mismo país. Para ello participó en un cuadrangular junto con el anfitrión, Canadá y el Líbano.
En los dos primeros partidos, primero con el equipo norteamericano y luego con el libanés, el conjunto albiceleste encontró dos victorias cómodas, con un buen juego en equipo y con algunas individualidades que sobresalieron.
Contra Canadá apareció un Delfino muy inspirado quien, con 26 puntos, comandó el ataque argentino y fue el artífice de una victoria por 79-64. Con buena defensiva y con un Scola inspirado en el tercer cuarto, los de Hernández, empezaron a dominar el encuentro y pudieron sacar la ventaja de 15 puntos después de un flojo comienzo.
La gran noticia de esa jornada fue que el técnico argentino pudo contar con los doce jugadores que tiene en el equipo. Nocioni y Oberto volvieron a disputar unos minutos después de sus respectivas lesiones. Así, más allá del resultado, lo positivo para Argentina fue que pudo contar con el equipo titular.
Contra el Líbano, en cambio, apareció Luis Scola. El jugador de los Rockets convirtió 19 puntos y fue bien acompañado por Fabricio Oberto quien encestó 16 tantos. En un partido donde los incidentes fueron el factor común, el conjunto argentino sobrepasó a un rival gracias a su jerarquía y a una banca muy bien dirigida por Junior Cequeira.

En la última presentación, la selección debió apelar a su corazón, a su garra, a su estilo típico de dejar todo hasta el último minuto. Los sudamericanos nunca encontraron su juego, estuvieron incómodos y siempre se vieron superados por un local que encontró un goleo muy repartido, con gran movimiento de balón y mucha efectividad desde atrás de la línea de tres puntos.
Luego de terminar empatados en 81 al final del tiempo regular, después de una gran remontada, con una excelente defensa y encontrando en Leo Gutiérrez y Carlos Delfino a las principales armas ofensivas, Argentina fue muy superior a su rival en el suplementario. Turquía sintió el golpe de haber estado ganando hasta los últimos instantes y de repente encontrarse en tablas. De hecho, el conjunto turco marró cinco de seis libres posibles. Dando a entender el bajón deportivo y, más que nada, anímico.
Así y con un “Lancha”(MVP del toreno)que se puso el equipo al hombro, Argentina sacó una ventaja de 10 puntos que fue irremontable. Sobre el final, y con un leve arresto, Turquía encontró unos lanzamientos a distancia que decoraron el marcador. Pero todo ya estaba dicho, el conjunto albiceleste se impuso 93-89.
De esta manera, Argentina terminó su preparación de cara al Mundial que comenzará el sábado 28 de agosto y donde tendrá como primer rival a Alemania.
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EL Barça goleó al Sevilla por 4-0 y logró la Supercopa de España. Messi convirtió tres de los tantos para el equipo culé. Es el primer título de la temporada.
La esperanza de la gente sevillana fue efímera. Las ganas de conseguir otro título quedaron en eso, ganas. El tres a uno a favor del conjunto andaluz en el encuentro de ida fue solamente un capítulo más en esta película del Barcelona que parece no tener fin. Los goles de Kanuté solo sirvieron para decorar el marcador.
Porque en el partido de vuelta fue para el equipo de Pep Guardiola como un entrenamiento. Superó claramente a su rival y lo despachó de la posibilidad de ganar la Supercopa. El conjunto blaugrana se hizo una fiesta y teniendo en Messi el principar invitado. El jugador de la selección convirtió un hat-trick logrando así su primer título del año.
Ya en el primer tiempo, el Barça sacó rápida ventaja y mantuvo el control del balón y de las acciones. Primero con el gol en contra de Konko y después con la velocidad de Messi.
Messi fue el artífice de la goleada. Fue el director de la sinfonía. El conductor de la locomotora, del tanque, que nunca, duranto os 90 minutos, frenó. La primera parte culminó con un tres a cero cómodo, con un Sevilla rendido a los pies del astro argentino y a los de un equipo muy superior.
En la segunda parte nada cambió. Los de Antonio Álvarez nada pudieron hacer ante el poderío azulgrana.
La parte complementaria estuvo de más. El claro campeón era el Barça y el Sevilla debía quedarse con la segunda ubicación. Pero...
...La fiesta de Messi todavía no había terminado. En los últimos instantes del encuentro consiguió marcar su tercer gol. Y así lograr su sexto hat-trick en el Barcelona. El dueño del balón y de los aplausos.
Así llegó a 14 títulos con el Barça. Una cifra importante teniendo en cuenta que apenas tiene 23 años.
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Inter le ganó 3-2 a Chivas y se consagró campeón de la Copa Libertadores. Repitió el título que obtuvo en el 2006. Con este título ya son seis en cinco años.
El factor común del Inter campeón fue la Copa del Mundo. En el 2006, el otro título obtenido, el torneo continental también sufrió la interrupción por parte del campeonato mundial.
Este año la final no la disputo contra otro conjunto carioca. Se enfrentó a un equipo mexicano, que tenía la intención de llevar la primera copa a su país. El conjunto rayado se mostró como uno de los mejores del certamen, con un buen juego y con victorias muy importantes.
Pero la final es la final. Son esos partidos en los que realmente da la cara el verdadero equipo. El que tiene más coraje, más ambición, el que quiere quedar en la historia, el que quiere ser recordado por todos. Y fue ahí que el conjunto sudamericano superó a su par del norte.
En la ida y con goles de Giuliano y Bolivar el conjunto brasilero remontó un partido en el que comenzó perdiendo por el tanto del “Bofo” Bautista. Así el equipo de Celso Roth obtuvo una gran victoria fuera de casa. Es verdad que los goles de visitante en las finales no cuentan, pero siempre está bueno definir en casa y con el marcador a favor.
El conjunto mexicano debía salir a quemar las naves. Con inteligencia, eso sí, porque un error, o una desconcentración que provoque el gol del rival sepultaba toda chance de hacerse con la gloria.

El comienzo del encuentro encontró en los dos equipos mucho nerviosismo. Los primeros instantes fueron trabados, de lucha y con muchas faltas que ocasionaron la interrupción del partido.
Chivas presionó en todo el campo de juego impidiendo el “jogo bonito” de los verdeamarelos, pero el Inter tampoco cedió en el terreno. Gracias a los volantes el conjunto local comenzó a arrinconar a su rival y comenzó a tener las mejores oportunidades para adelantarse en el marcador.
Pero en esa superioridad vino el baldazo de agua fría. Luego de un cambio de frente, Omar Bravo le ganó en salto a Bolivar y le bajó la pelota a Marco Fabián quien luego de que la pelota dio un pique la impacto y clavó el 0-1 a favor de los visitantes.
El Beira-Río quedó totalmente en silencio. Las 58.000 almas que alentaban por el Inter quedaron enmudecidas. La alegría tan característica de los brasileros se apagó y comenzó a surgir una sensación de miedo y de desesperación. La misma gente que durante una semana ya cantaba campeón, ahora estaba rezando para que su equipo pueda convertir el empate y para que la fiesta no se termine.
En el segundo tiempo la alegría de los visitantes duró poco y volvió el festejo en la tribuna, gracias al gol de Rafael Sobis luego de una gran jugada.

Ese gol les dio la tranquilidad al director técnico y a los jugadores para comenzar a demostrar por qué habían llegado hasta la final. El “Colorado”, comenzó a controlar el balón y el ritmo de juego. Los cambios también le agregaron esa cuota de buen juego. De hecho…
…Leando Damião, uno de los cambios, le robó la pelota a uno de los rivales y con una gran corrida que comenzó en su campo sentenció el marcador al fusilar al arquero visitante.
A partir de ahí, y con la desesperación del equipo mexicano quien necesitaba convertir dos goles más, el Inter se hizo un festín. El cual tuvo un broche de oro en la excelente definición del goleador del equipo. Giuliano, luego de pasar entre dos rivales, picó la pelota ante la salida del portero y el cierre de un defensor. Tres a uno y festejo en todo el estadio y la ciudad.
El gol de Omar Bravo, luego de un tiro libre, solo sirvió para la estadística. Y para dignificar a un equipo que lucho hasta el último minuto pero que siempre se encontró por debajo del rival. En el marcador y en el juego. Inter fue un justo campeón.
Este título es el sexto en los últimos cinco años (2 Libertadores; 1 Sudamericana, 1 Recopa Sudamericana; 1 Copa Mundial de Clubes; 1 Copa Suruga Bank) Inter lo que marca lo que es el Internacional de Porto Alegre como institución y como equipo.
Además de eso, estuvo en semifinales y finales de otros torneos. Un premio merecido para un equipo hecho y derecho, con una dirigencia del primer mundo. Un equipo que parece más de Europa que de Sudamérica. Felicitaciones. Felicitações
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Comenzó el torneo apertura argentino. River y Racing fueron los únicos grandes que ganaron. El último campeón perdió y los recién ascendidos hicieron partidos dignos.
Casi un mes después de la finalización del Mundial de fútbol disputado en Sudáfrica. El deporte más popular en la Argentina volvió con un nuevo torneo. Con muchas cara nuevas, muchos regresos, muchos traspaso y por sobre todas las cosas mucha irregularidad y falta de movilidad típico resabio de la pretemporada.
A los equipos aún les cuesta el juego en conjunto, la afinación tanto en la defensa, el medio y sobre todo en el ataque. Después de varios inicios de torneos, este, fue en el cual hubo menos cantidad de goles, 17. Esto se debe principalmente a esa falta de ritmo y costumbre por parte de los equipos ya que hasta hace una semana algunos conjuntos estuvieron de pretemporada.
En el ámbito de los equipos considerados grandes los que salieron victoriosos fueron River Plate y Racing Club. Al conjunto de Núñez, le costó, y mucho, superar a un Tigre ultra defensivo, aunque con las mejores chances de convertir. Al equipo de Cappa le faltó ese “Tiki-tiki” que intenta impregnar el técnico. Le costó mucho la elaboración de juego y dependió de la magia de una de sus figuras, Ortega, para que pueda desequilibrar en algún momento.
Quizá el esquema táctico del visitante ocasionó la falta de “buen fútbol”. Lo cierto es que en los últimos minutos del segundo tiempo apareció el goleador. Funes Mori, luego de una buena jugada del “Burrito”, cabeceó con el arco totalmente descubierto y sentenció el resultado final.
Racing, también de local, superó al recién ascendido All-Boys por la mínima diferencia.
En un partido de ida y vuelta, ambos equipos tuvieron sus chances de concretar y la buena definición y la fortuna, le quedó el rebote, de Aveldaño ocasionó el delirio de la hinchada local. El conjunto de Floresta también tuvo sus chances. En la primera parte Grazzini, un ex Racing, impactó su remate en el palo.
Ya después del gol, “La Academia” tuvo grandes oportunidades de anotar más goles y estar más tranquilo y poder dominar el encuentro. A partir de la tenencia de la pelota y de poseer grandes chances justificó su victoria.
Boca y San Lorenzo empataron en sus visitas a Godoy Cruz y Gimnasia de La Plata, respectivamente.
El conjunto “Xeneize” no encontró el estilo y no encontró el mejor funcionamiento para superar a la revelación del torneo pasado. Con el debut de la mayoría de los refuerzos, el conjunto del “Bichi” Borghi no estuvo fino en la elaboración y en la defensa. Lejos estuvo de ser “un equipo de Borghi”.

Comenzó perdiendo después del error de Matías Giménez quien, se dejó robar la pelota y ocacionó que Russo convierta su primer gol en primera. En la segunda parte, el conjunto visitante salió en busca del empate y lo logro gracias a uno de sus tanques en el ataque, Lucas Viatri. El acompañante de Palermo en la delantera boquense paró un balón cruzado con el pecho y luego de acomodar su cuerpo remató bajo y al primer palo del arquero para plasmar el 1-1 final.
San Lorenzo sacó un valioso empate en su visita a La Plata. En un encuentro donde el “Lobo” fue rotundamente superior y tuvo las mejores chances, el conjunto de Boedo se dedicó a raspar, correr y meter antes de intentar jugar al fútbol. Se dedicó más a defender que a provocar un juego en ataque que le de la victoria.
El único grande que perdió fue Independiente. El “Rojo” enfrentó a, quizá uno de los dos mejores equipos del fútbol argentino en la actualidad, Vélez, el otro es Estudiantes, y se notó considerablemente la diferencia entre un equipo armado y con una muy buena base, Vélez, y otro que está empezando a formarse y a ajustar todas sus tuercas. El “Fortín” fue muy superior, claro ganador, con un juego de toque corto y de muchos pases tuvo las mejores chances para ganar por más goles. Terminó en 1-0 el resultado final, pero pudo haber sido más abultado.
El último campéon, Argentinos, recibió en el Diego Maradona al trofeo obtenido el semestre anterior y a Huracán, rival al cual superó en el último partido del Clausura y así obtuvo el título. El equipo de Parque Patricio quería tomarse revancha de aquella vez y quería aguar la fiesta del “Bicho”.
Con caras nuevas, los de Rivoira se llevaron una gran victoria que lograron en un lapso de dos minutos.
El conjunto local comenzó ganando con el gol de uno de sus refuerzos, el uruguayo Gonzalo Vargas, y a partir de ahí y hasta el final del primer tiempo controló el trámite del encuentro. En la segunda parte y con cambios tácticos y de jugadores el conjunto de La Paternal comenzó a defender cada vez más cerca de su arco y después de un rebote, Mariano Martínez definió con un arquero rival totalmente vencido. El segundo llegó dos minutos más tarde. Luego de un gran pase entre líneas, Montiglio definió cruzado y provocó el festejo del banco y público visitante.
Estudiantes obtuvo una importante victoria de visitante gracias a que Verón ejecutó perfectamente el penal, fuerte y arriba, inatajable para el arquero. Un partido parejo y lleno de polémicas. Un encuentro típico de pretemporada donde la fuerza estuvo por encima del juego. Y donde el conjunto de Sabella supo aprovechar sus oportunidades.
El primer partido de la fecha se jugó el viernes. La victoria fue para el visitante. Lanús demostró que es un serio candidato al vencer a Arsenal en el Viaducto. Comenzó ganando con un gran gol de Marcos Aguirre, quien después de una gran jugada personal definió cruzado y fuerte ante la salida de Campestrini. Luego, los locales empataron gracias a su goleador, Mauro Obolo, el cual desvió un centro y junto a la complicidad del arquero granate logró la parda. Pizzaro, después de un córner, sentenció el marcador. Dos a uno a favor del equipo de Zubeldía.
El otro conjunto del sur, Banfield, remontó lo que parecía ser la sorpresa de la primera fecha.
Comenzó perdiendo ante el recién ascendido Olimpo, ya que Alejandro Delorte concretó un centro de la derecha y estampó un cabezazo a los 18 segundos de haber comenzado el encuentro. A partir de ahí, “El Taladro” comenzó a dominar el encuentro y a los 26 minutos Erviti se encargó de efectuar y de marcar el penal que le habían hecho a Barrales. Nueve minutos después del empate, García definió de cabeza dentro del área para poner el resultado final de dos por uno a favor del local.
El otro ascendido, Quilmes, no salió del empate ante Colón. Comenzó perdiendo luego de que el “Bichi” Fuertes convierta un gol de carambola y con la cara. El “Cervecero” tuvo sus momentos y sus chances para empatar y el “Sabalero” tuvo las suyas para aumentar la diferencia. La parda llegó en el segundo tiempo y de la cabeza de JJ Morales sobre el final del partido. Empate justo y reparto de puntos.
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El seleccionado argentino se consagró campeón del Súper 4, disputado en Salta, al vencer en la final a Puerto Rico por 84-79. Así comenzó de la mejor manera su preparación de cara al Mundial de Turquía.
En el Súper 4, toreno que sirve de preparación de cara al Mundial, la selección argentina debió enfrentarse, en primera instancia, con Brasil y luego, en la final, con Puerto Rico.
Brasil y Argentina se vieron nuevamente las caras después de que, unos días atrás, habían disputado la final del Sudamericano. Eso sí, con otros integrantes, en especial en el conjunto albiceleste.
La “revancha” argentina se dio de manera categórica. Superó ampliamente a su par brasilero por 95-58, con un juego contundente, con un Scola intratable, quien convirtió 30 puntos.
Con un gran juego colectivo y una gran eficacia no tuvo mayor inconveniente para superar a un alicaído Brasil que, incluso, no contó con las máximas figuras con las que logró el campeonato en Neiva, Colombia.
Argentina manejó el ritmo del partido. Solo al principio, cuando Brasil encontró dos triples de las manos de Fulvio, se encontró en desventaja. A partir de ahí, la gran defensa, el gran movimiento de los internos, el buen porcentaje desde afuera y el apoyo de la banca, ocasionaron que Argentina comience a superar a su rival. E incluso, la victoria en todos los cuartos. Gracias a esto, Sergio Hernández utilizó a todos los jugadores sin perder intensidad.
Con la tranquila victoria, el conjunto albiceleste enfrentó a Puerto Rico con la idea de seguir en la senda de la victoria y de poder despedirse del público local de la mejor manera.
Todo comenzó como un cuento de hadas para Argentina. Rápidamente se puso en ventaja y con la misma fórmula que contra Brasil. Mucha actitud, mucha rotación, muy buena defensa, mucho acierto desde la larga distancia ocasionaron que la brecha de puntos cada vez se hiciera superior.
Tal es así, que hasta el final del segundo cuarto el partido era un trámite para los de “Oveja” Hernández. Se fueron al descanso ganando por 21 puntos, 47-26.

Otra fue la cara del equipo centroamericano y también otra fue la actitud. La cara del conjunto argentino también cambió. Comenzó a cometer errores y las rotaciones y las jugadas ofensivas no estuvieron tan aceitadas como en la primera mitad.
Poco a poco, con actitud, con entrega y con unos lanzamientos lejanos, Puerto Rico se fue acercando a la Argentina. De una gran efectividad en la primera mitad y una gran superioridad en los puntos, el conjunto albiceleste terminó solamente con nueve puntos en el tercer parcial.
En el último nada cambió. Puerto Rico, con los triples de Sánchez y Vasallo, siguió acercándose en el marcador ante el estatismo de su rival. Mejoró un poco el conjunto argentino, pero no lo suficiente como para ganar el cuarto y el partido. Los errores en ataque y defensa siguieron apareciendo, la falta de coordinación en ataque siguió en pie y las individualidades argentinas ocasionaron que todo terminara 72-72. A tiempo suplementario.
La tónica siguió en el comienzo del suplementario. Argentina seguía marrando los tiros libres (erró siete en los últimos minutos del último cuarto), las rotaciones eran tardías y las bombas boricuas siguieron cayendo. De la mano de Ayuso y su triple, el conjunto visitante se puso por primera vez en el partido al frente del marcador (77-74). Algo impensado cuando se terminó la primera mitad.
Después de eso, el conjunto local comenzó a ajustar la defensa y encontró en Scola un arma muy sólida en el ataque. El jugador de los Houston Rockets estuvo intratable en los últimos minutos del suplementario. Así, Argentina pasó al frente 82-79 y después de una posesión son tiro al arco de los puertorriquenses una volcada de Delfino sentenció el partido. 84-79 para Argentina. Victoria y copa.
De esta manera, el conjunto dirigido por Sergio Hernández comenzó de la mejor manera su preparación para el campeonato Mundial que se disputará en Turquía a fin de mes. Ahora, viajará a España donde seguirá la preparación con los entrenamientos y algún torneo más, como el de Logroño, donde enfrentará a Brasil y a España entre otros.
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Mark Webber, con el Red Bull, ganó el Gran Premio de Hungría. Su cuarta victoria en el año. Segundo terminó el español Alonso y tercero Sebastian Vettel, el compañero del australiano.
El segundo de la escuadra Red Bull está sorprendiendo a sus comandantes, a los pilotos y a los aficionados. ¿Por qué? Porque después de lograr su cuarta victoria en el torneo, se apoderó de la punta del campeonato de pilotos. Su compañero y principal favorito a ganar el Gran Premio y el campeonato de pilotos antes de empezar el año quedó en el tercer lugar.
El momento crítico fue cuando el alemán quedó sancionado a pasar por boxes por haber mantenido una distancia muy grande con su compañero de equipo cuando la carrera estuvo interrumpida y debió entrar el auto de seguridad. A partir de ahí el australiano quedó al frente del pelotón y nunca peligró su victoria. Incluso, fue aumentando la diferencia sobre el segundo a tal punto que entró a boxes y salió con muchos segundos de holgura.
Dentro de una carrera muy accidentada, el múltiple campeón, Michael Schumacher, fue sancionado por tener una actitud antideportiva al provocar que su ex compañero, Rubens Barrichiello, salga de la pista cuando lo estaba superando, e incluso esté a punto de chocar contra un paredón de contención.
Con la victoria obtenida, Webber llega a los 161 puntos, cuando se corrieron 12 de las 19 carreras de la temporada. Cuatro puntos más abajo está Hamilton, quien abandonó por problemas en su caja de cambios. Vettel está tercero con 151 puntos.
En el campeonato de Constructores, Red Bull sigue firme en la punta con 312 puntos, segundo está McLaren con 304 y tercera está la escuderia de Ferrari con 238 puntos.
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Un triple sobre el final del base brasilero sentenció la derrota de Argentina en la final del Sudamericano por 87-77 ante Brasil. ¿Lo bueno? Se clasificó a los Panamericanos y al Preolímpico.
Dos realidades se enfrentaban. Argentina venía en pleno ascenso, de juego, de personalidad, de contundencia. Después de perder el primer partido ante Venezuela, el conjunto albiceleste empezó a encontrar su estilo y a sentirse más cómodo con la naranja en las manos y en el terreno de juego. Así fue superando rivales, algunos fáciles, como Ecuador y otros más complicados, como Uruguay. Argentina buscaba retener el título conseguido dos años atrás en Puerto Montt, Chile.
Brasil, en cambio, era el único invicto del torneo. El equipo que ganó todo y sin mucha dificultad. Con un juego interior potente y unos buenos perimetrales llegó a la final sin sobresaltos. Además el conjunto carioca quería volver a la cima del torneo continental.
El partido comenzó con una clara dominación brasilera. Desde el interior y desde el perímetro, consiguió una ventaja de 7-2. Pero, la figura de Román Gonzales bajo el tablero se fue agigantando cada vez más. A tal punto, que después de un triple de Mainoldi, el conjunto argentino se puso arriba del marcador por 13-12, única vez que lo estuvo.
A partir de ahí, Brasil comenzó a defender más cerca del aro. Empezó a cerrar todos los caminos para los internos y el conjunto de Casalánguida dependió mucho del tiro externo, pero esta vez no estuvo certero.
Finalizando el segundo cuarto, Nezinho encestó un triple desde la mitad de cancha para sentenciar un 40-31 en el marcador. Murilo fue la figura brasilera en esa primera mitad, dentro y fuera de la zona pintada.

En la segunda mitad del encuentro, la Argentina no encontró las vías para la remontada y para poder tomar el mando del encuentro. En cambio, Brasil, logró sacar una ventaja de 16 puntos, con un juego preciso, rápido, dinámico y aprovechando los errores argentinos. Pero gracias a dos triples de Cantero la selección argentina pudo cerrar el tercer cuarto a diez puntos de diferencia. 62-52.
En el último cuarto, nuevamente los cariocas sacaron una ventaja. Gracias a la poca agresividad de la zona implementada por Argentina. Brasil llegó a estar 14 puntos arriba a falta de cinco minutos. Pero nuevamente gracias a la mano de Cantero, el conjunto albiceleste se puso a cuatro puntos de diferencia, 70-66.
Con dos bombazos, uno de Duda y el otro de Murilo, el conjunto verdeamarelho sentenció el encuentro a falta de un minuto.
Era un partido donde Argentina debía imponer sus internos, su estilo de posesiones largas y de buena defensiva, pero nada de esto ocurrió. Vivió a base de triples y de una defensa sin agresividad. Y Brasil no perdonó.
Brasil, Argentina y Uruguay (terminó tercero) se clasificaron a los Juegos Panamericanos y al Preolímpico. Venezuela (4º) solamente se clasificó al Preolímpico.
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